HASTA LA TETA | Depresión postparto

HASTA LA TETA | Depresión postparto

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta a muchas mujeres después de dar a luz. Se caracteriza por sentimientos de tristeza, ansiedad, culpa, irritabilidad, falta de interés, dificultad para dormir, comer o concentrarse, y problemas para establecer un vínculo con el bebé. Algunas también se divorciarían de su pareja cinco veces al día, estampan teléfonos móviles contra la pared, gritan, se cagan en todo y están hasta la teta de su suegra. Por poner un ejemplo.

Pero todos estos síntomas afectan y mucho, tanto a sí misma, que siendo realistas, a pesar de todas esas emociones, será la última en priorizar su salud mental, como para el cuidado del recién nacido, y pueden durar desde unas semanas hasta años.

 

La depresión posparto no es una debilidad ni una falta de voluntad, ni mucho menos. Es una complicación médica que requiere atención y tratamiento. Algunas de las posibles causas de la depresión posparto son los cambios hormonales, el estrés, la falta de apoyo, las experiencias previas de salud mental, los traumas o los problemas personales.

Nadie te ha preparado psicológicamente para algo tan heavy.

Si crees que puedes estar sufriendo de depresión posparto, lo primero que debes hacer es buscar ayuda profesional, no tengas ninguna clase de vergüenza en llamar a tu médico de cabecera para pedir cita con el psicólogo, si quieres ir por la Seguridad Social o directamente ir a un psicólogo privado. Un médico o un psicólogo pueden evaluar tu situación y ofrecerte el tratamiento más adecuado, que puede incluir medicación, psicoterapia o ambos. Repetimos: no te sientas culpable ni avergonzada por pedir ayuda. La depresión posparto es una enfermedad que se puede curar, y no significa que seas una mala madre.

Además de la ayuda profesional, existen algunas medidas que puedes tomar para cuidarte y mejorar tu estado de ánimo. Estas son algunas de ellas que hemos leído durante años de "primeros meses maternales", pero que la realidad suele ser otra, apunta:

  • Descansa lo suficiente. Intenta dormir cuando el bebé duerma, (siendo realistas, esta parte nunca va a suceder. En cuánto consigues dormir al bebé, sabemos que vas a aprovechar a hacer la casa, preparar cosas, sentirte productiva o lo que sea menos descansar). Te aconsejamos que lo intentes, nosotras nunca llegamos a hacerlo. Pide ayuda a tu pareja, familia o amigos para que se ocupen de algunas tareas de casa, que te traigan tuppers o que cuiden al bebé para darte una ducha. Lo necesitas.

  • Aliméntate bien. Come alimentos saludables y variados, y evita el alcohol, el tabaco y las drogas. No comas sobras, o mierdas que vas encontrando por el camino, intenta comer bien. Mi compañera en su segundo embarazo creo que estuvo alimentándose como un pajarito por falta de tiempo, ganas y cansancio. En cambio mi suegra (nos vamos al primer punto) me ponía tuppers de comida para semanas y purés para la niña. Calentar y listo. Si no tienes suegra o suegro o algún ser humano que te eche una mano, de vez en cuándo tira de un "San quiero" y pide comida. Solo te queremos decir, que intentes comer bien. Ya el tema alcohol, drogas, tabaco y rock and roll, si puedes evitarlo mejor. Sobre todo las drogas. El resto, si de vez en cuándo cae, no te martirices por ello.

  • Haz ejercicio moderado. El ejercicio físico puede ayudarte a liberar endorfinas, que son las hormonas del bienestar. Si tienes cuerpo y ganas, adelante. Nosotras con sobrevivir hasta la media tarde, ya teníamos suficiente, sin ir al gym.

  • Busca apoyo social. Comparte tus sentimientos con personas de confianza, como tu pareja, familia, amigos o grupos de apoyo. No te aísles ni te reprimas. Súper importante. Necesitas hablar, cagarte en todo o simplemente estar con tu tribu. Aislarte o reprimirte te puede llevar a la depresión postparto, la incomprensión y la baja autoestima.

  • Dedícate tiempo a ti misma. Realiza actividades que te gusten y te relajen, como leer, escuchar música, meditar o darte un baño. Sabemos que muchas veces es totalmente imposible, pero si puedes dedicarte un rato mínimo a ti, ya habrás hecho mucho. No te exijas demasiado, no quieras estar perfecta, ni ser una súper mujer que puede con todo, dejemos de idealizar semejante sandez. Si la casa está patas arriba, no pasa nada. Si vas con manchas de leche, no pasa nada. Si llevas con las mismas trenzas en el pelo porque no has podido lavártelo, no pasa nada. Si no te entran tus pantalones favoritos de antes del embarazo, bienvenida al club. No te compares con otras madres, ni pienses que todo lo que ves de la madre ideal en las redes sociales, es cierto. Respeta tu ritmo y tus necesidades.

Te dejamos, por si te apetece leerlo, el libro de Andrea Abáigar "Tonteando con la maternidad y sin drogas" que habla a corazón abierto sobre su post, sobre sus miedos y explica con mucha ironía, buen humor y mal genio, todos sus sentimientos hacia la sociedad, su pareja y hacia sí misma, en su andadura en el postparto. Esperamos que lo disfrutes, la sonrisa está asegurada.

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